Se dio inicio a la gestión del régimen, autodenominado: “Gobierno de la Revolución Ciudadana”, del presidente Rafael Correa, con múltiples perspectivas, y con la mayoritaria esperanza nacional de que el país transite por un nuevo horizonte, desechando las incertidumbres de su reciente pasado. El presidente Correa, triunfó en las elecciones, con una significativa mayoría y sin que tuviera una plancha parlamentaria de apoyo, pero con la firme convicción de llamar a una asamblea constituyente, capaz de diseñar una nueva Carta Constitucional, que pueda darle viabilidad a su proyecto político del “Socialismo del Siglo XXI” La propuesta económica, que durante toda la campaña política sostuvo, se la puede definir como una combinación de propuestas de corte tanto neo-keynesiano como neo-cepalinas; las primeras, se las puede vislumbrar en el proyecto de darle un mayor protagonismo al Estado, convirtiéndolo en vigilante y centro de la actividad económica nacional, y consecuentemente, restándole al mercado ese papel; -que si lo tuvo con la aplicación de prácticas neoliberales y monetaristas en los gobiernos anteriores-. Lo señalado, cobra fuerza en la propuesta de incentivar la construcción de una importante obra pública, en frentes múltiples, que sin dudas se convertiría en gran generador de nuevas inversiones y propulsor de la creación de nuevos puestos de trabajo. Y por otro lado, las propuestas neo-cepalinas, se las puede identificar en la oferta de dar total primacía al desarrollo y fortalecimiento del sector micro empresarial; así como, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, sobre todo, a aquellas productoras de bienes de consumo interno, tomándoles como agentes propulsoras del crecimiento productivo nacional, sectores que gozarían adicionalmente de la inyección de importantes aportes de capital proveniente de las remesas de divisas de miles de compatriotas emigrantes, asentados especialmente en los Estados Unidos y España. Por otro lado, la convicción política del estrangulamiento económico, por efectos de la deuda externa, llevó a que como una de las propuestas más rigurosamente defendidas, sobresalga el planteamiento de que los pagos tanto de amortización como de intereses, quedarían supeditados a que en primer lugar se satisfagan las necesidades internas; propuesta que sin duda, habla de la primacía de la soberanía e intereses nacional y de su futuro inmediato. Balance Al Concluir el primer año de gobierno y procurando hacer un balance de la gestión realizada podemos señalar los siguientes factores: Se ha tratado de un año eminentemente político, en donde el proceso electoral para captar la mayoría pro Asamblea Nacional, le puso al gobierno y a todos sus estamentos en acción; dejando en segundo plano la propia gestión administrativa gubernamental. En un plano estrictamente económico, se ha alcanzado una tasa de crecimiento de alrededor del 2.6 %, el que, comparado con las tasas de crecimiento de los países vecinos: Colombia con un 6% y Perú con un 4%, le ubica en una situación clara de desventaja, además de ubicarle como uno de los países con tasa de crecimiento más leves de América Latina. Un año en donde se evidencia una reducción significativa de la capacidad de producción petrolera, y de inversión exploratoria, cuyos efectos en una economía fuertemente dependiente de sus ingresos, no se la ha sentido en su verdadera magnitud, únicamente gracias a que el precio del mismo en el mercado internacional, alcanzó niveles cercanos a los 100 dólares por barril, valores que a nivel mundial y nacional no fueron ni remotamente esperados. Se ha alcanzado una tasa de inflación, declarada por los propios organismos del estado, que bordea el 3.32% anual, la misma que en el año 2006 fue del 2.87%, y que en el marco de una economía dolarizada, nos sitúa como una economía vulnerable y cuyas perspectivas a futuro nos indica síntomas claros de aumento en el corto plazo. Y el cumplimiento a pesar de las declaratorias gubernamentales, del pago oportuno de las obligaciones de la Deuda Externa; que si bien se justifica en términos de que con ella se terminaría la dependencia con los organismos multilaterales de crédito, como el FMI por ejemplo; pero puso en tela de juicio la seriedad de las propuestas de campaña. La situación antes descrita ha tenido como contrapartida algunos importantes logros, que sumados a la gran aceptación popular del actual Gobierno, que se mantiene en porcentajes cercanos al 65% de popularidad, y que en buena medida es resultante del desgaste y descalabro de los partidos políticos tradicionales (uno de los logros de la gestión gubernamental), ponen el contrapeso en la balanza, y nos muestran a un país que mantiene intacta su esperanza en el futuro. Lo social En este año se ha canalizado un aumento significativo en el presupuesto social, el mismo que fue incrementado en un porcentaje del 34.1% respecto al año anterior y que si se constituye en una importante carta de presentación, toda vez que salud, educación y bienestar e inclusión social, históricamente han sido sectores relegados de las acciones de los gobiernos de turno, y que ahora se han visto aumentadas en el 20, 32 y 64.8%, respectivamente.. La duplicación del bono de desarrollo humano o bono de la pobreza, y que sobrepasa los doce millones de dólares anuales, hecho que si bien no soluciona las condiciones de los más pobres, sin embargo si se convierte en un paliativo a sus condiciones de vida. La entrega de alrededor de 60.000 bonos de vivienda, y la planificación de la construcción de importantes soluciones habitacionales; fenómeno que si bien no alcanza la propia propuesta gubernamental de la construcción de 50.000 viviendas por año, sin embargo, está poniendo bases para su cumplimiento en los próximos años. La creación de 12.000 partidas uni-docentes, en donde, al no existir una ingerencia directa de la Unión Nacional de Educadores, se espera que para la asignación de los cargos, se lleve a cabo un concurso serio de oposición y méritos, lo cual sería un logro importante respecto al tradicional trámite de asignación de cargos. Y a lo señalado en párrafos anteriores y en un plano exclusivamente económico, se debe resaltar el incremento de la producción no petrolera que se ubica en el 4.4% en este año, incremento que si bien es significativo, no obstante es menor al crecimiento del mismo segmento productivo que en el año anterior alcanzó un nivel del 6.2 %. Reafirmando de que nadie remotamente puede oponerse a cambios significativos que requiere con premura un país como el nuestro, y con los antecedentes señalados, considero que este año 2008 lo iniciamos con múltiples expectativas y preocupaciones: Precios Con un incremento generalizado de precios de artículos de primera necesidad, fenómeno éste que en gran medida es resultado de la especulación propia de momentos de incertidumbre, y en donde el Estado todavía no ha dado muestras de políticas eficaces de control de precios. El resultado será un aumento considerable de la inflación, que sin dudas pone en riesgo el mantenimiento de la Dolarización, como esquema monetario. Frente a este tema, es necesario señalar que la dolarización no debe ser entendida (como lo hace el presidente de la república), como instrumento para medir el crecimiento económico, sino como una medida de ajuste, lo que implica que las críticas gubernamentales a la mantención a mediano plazo de la dolarización, no sean las que con fuerza se plantean. La promulgación de la Ley de Equidad Tributaria de corte fiscalista, sin que ella haya merecido la suficiente discusión y conocimiento previo, privilegia la ampliación de la base de contribuyentes y el cobro de tributos mayores a quienes ya son aportantes del Estado, más no se establecen los mecanismos para la recuperación de más de 1.500 millones de dólares, que de acuerdo a las propias autoridades del gobierno, constituye la cifra aproximada de evasión tributaria. Aun no se establece el destino de los recursos incrementados de ingresos del Estado, y que en la actualidad se distribuyen en alrededor del 30 % en Subsidios directos; un 20% en Amortización y Pagos de Deuda Externa y algo más del 30% en Gastos Corrientes. Lo cual indica que no hay planteamientos claros de políticas encaminadas hacia el desarrollo. Subsidios Es importante señalar que una política de sustento y/o incremento de los subsidios será importante y conveniente para una política de estado como se la percibe, cuando este subsidio es entregado al productor, ya que ello implicaría una reducción del costo de producción y del precio de los bienes en el mercado, dinamizando con ello el aparato productivo interno; y no como ha sucedido hasta la fecha que la política de subsidios, más bien se la ha encaminado hacia el consumidor final, fenómeno que si no es compensado con aumentos productivos, provoca nuevos aumentos de precio. El incremento de salarios, promulgado por el Estado, por un lado podría conducir a un incremento de la demanda interna y con ella a un incremento de la producción, siempre y cuando exista una acción y política eficaz de control de precios, o por el contrario, puede llevar a un incremento general de precios de los bienes y servicios, que inclusive puede ser superior al incremento salarial, con el consiguiente crecimiento de los índices inflacionarios a niveles que pueden ser peligrosos para la estabilidad económica nacional. Por otro lado, y mientras dure el funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente y la promulgación de la nueva Carta Magna del Estado, hay una marcada inseguridad tanto política como jurídica interna, lo cual resta posibilidades de nueva inversión productiva. Fenómeno que se acelera por el establecimiento de una tasa del 0.05 % a la salida de capitales, que si bien frena la entrada de capitales golondrina, sin embargo, también genera pérdidas de incentivos y consecuentemente desinversión inmediata con su resultado posterior de incremento en el desempleo. Lo anteriormente señalado podría agravarse, toda vez que, este mes de febrero se vence el tratado del ATPDA con los Estados Unidos, y a mediados de año se vencen los tratados de Preferencia Arancelaria con Europa, los mismos que, si no son renovados adecuadamente provocarían el cierre de alrededor de 4.000 puestos de trabajo, en sectores claves de la economía como son el industrial, agroindustrial y agrícola. Para concluir, señalaré que se perciben nuevos caminos en el futuro inmediato; no obstante, el éxito o fracaso gubernamental, dependerá de cómo se maneje el tema de las autonomías y en qué medida, el primer ciudadano ecuatoriano pueda cambiar su discurso a uno en el cua |