Ediciones Anteriores
 
Año 10 - Febrero/2008
BIMESTRAL
N° 43
politica    INICIO      Domingo 05 de Septiembre del 2010    
  EDITORIAL

  POLITICA
UN AÑO DE LA REVOLUCION CIUDADANA
LA DERECHA CONTRAATACA
MAQUILLAJE MUNICIPAL

  DENUNCIA
SECUESTRADA

  MEDIO AMBIENTE
MEDIO AMBIENTE

  ENTREVISTA
LA FISCALÍA Y LA SOCIEDAD
RENUNCIAS Y VACANTES EN FUNCION JUDICIAL

  NOTICIAS
NOTICIAS

  DEPORTE
EL ADIÓS DE JEFFERSON

POR: Marco Robles L.

 

 


LA DERECHA

CONTRAATACA    

En estos últimos tiempos, desde el triunfo del Eco. Rafael Correa, los políticos de la derecha más radical y sus voceros incrustados en algunos grandes medios de comunicación, han intentado con una tenacidad digna de mejor causa, presentar al régimen de Alianza País como símbolo del autoritarismo, de la violencia y de los planes económicos anti populares, para lo cual supuestamente cuenta con la ayuda de la Asamblea Nacional Constituyente, a la que también se la tilda de autoritaria e ilegítima. Jaime Nebot Saadi, hombre de derecha, él sí violento, brazo ejecutor de no pocos de los actos represivos durante el régimen de su ex mentor León Febres Cordero y que pugna por la vigencia del pernicioso neoliberalismo, de esas autonomías que amenazan la integridad de la nación y que apuntan a profundizar las inequidades entre las regiones de la Patria, se ha despojado de la máscara y en la última manifestación que organizó con la generosa contribución de los sectores oligárquicos, ¡habló en nombre de los humildes, de los pobres, del municipalismo! ¡Qué sarcasmo!

Por supuesto que ciertas actitudes de Correa, como sus expresiones descomedidas con relación a respetadas mujeres, en lugar de refutar a Nebot y a otros, han servido de pretexto para que los voceros de la derecha le ataquen de la manera más ruda y ofensiva. En efecto, en una radioemisora de Guayaquil, ¡se le calificó de imbécil!, pero la “circunspecta” y “democrática” AEDEP, tan diligente en otras ocasiones para defender a sus agremiados, nada ha dicho en esta ocasión. ¿Espíritu de cuerpo con relación al comportamiento de un “periodista”   que  recurre a     groserías      inadmisibles para ofender al primer mandatario? Así parece.

Pero, ¿qué sucede en estos días y en estos tiempos?; ¿por qué se agudizan las confrontaciones, los ataques de la oposición, con Nebot a la cabeza –Gutiérrez y Noboa Pontón no cuentan mayor cosa en este asunto- contra el gobierno?; ¿por qué se hacen tantos esfuerzos para colgarle al Presidente el sambenito de dictador, autoritario? Por cuanto los grupos oligárquicos, primordialmente de Guayaquil, pero también de Quito y los representantes de la llamada partidocracia, se aferran al pasado reciente, no quieren perder sus privilegios.

¿Acaso no sabemos que esas fuerzas de antaño que nunca han dejado de ser prepotentes, egoístas y sumergidas en un mar de corrupciones –recuerde el lector cómo en el gobierno de J. Mahuad los banqueros corruptos perjudicaron a la nación ecuatoriana en ¡más de 8 mil millones de dólares!, siendo los principales involucrados FILANBANCO, que hizo desaparecer ¡un mil ochocientos millones de dólares!, y el Banco del PROGRESO, ¡un mil cuatrocientos millones! (Cf. Vistazo, 05-06-2001)- no están dispuestas a ceder un ápice en sus pretensiones? ¿Y acaso Correa y su programa de cambio progresista –no puede decirse que el mandatario sea un socialista, aunque esa sea la acusación que le lanza la oposición- no tienen derecho a defenderse? Por supuesto que sí; el proceso de defensa de la “revolución ciudadana” es legítimo y necesario; pero la estrategia es la equivocada. ¿Cómo defenderse de un político avezado como Nebot y de todos quienes apoyan al alcalde guayaquileño, a quien se le presenta como la encarnación de la oposición “democrática”, cuando Correa se dedica a lanzar expresiones censurables a mujeres que merecen respeto o generaliza los ataques a los periodistas, cuando lo que tiene que hacer es especificar en este último caso, señalando con nombres y apellidos quiénes son los que se encuentran vinculados a los grupos oligárquicos, a los banqueros corruptos que han saqueado al país, causando la ruina de miles y miles de compatriotas? Y esto no tiene que hacer él, directa y personalmente, porque para eso está su equipo de prensa e información.

No gastar pólvora en vano

La respuesta a un ataque político-ideológico tiene que ser exactamente de la misma naturaleza; si se quiere, reciamente, pero ¡sin descender a los epítetos a los que solía recurrir el mismo Nebot o su antiguo mentor, León Febres Cordero! Lo que tiene que hacer Correa es demostrar, a nivel nacional, pero haciendo hincapié en Guayaquil, los mezquinos intereses que impulsan a una campaña de desprestigio a esa rancia oligarquía, a los viejos partidos, como el mismo socialcristianismo al que ha pertenecido Jaime Nebot todos estos años, a esos grandes medios de comunicación que pertenecen a los grupos oligárquicos, incluidos banqueros, y a esos periodistas obsecuentes servidores de esas grandes empresas que defienden el viejo orden, las Fundaciones como Malecón 2000, sin duda uno de los más macanudos negociados de los sectores plutocráticos.

Si el mandatario quiere mantenerse en el poder para hacer los cambios inaplazables que requiere el Ecuador, ¡tiene que pensar en armar estructuras defensivas de ese proceso en marcha!, íntimamente vinculadas a las colectividades, porque la reacción apunta a alejarle del poder, reeditando los motines palaciegos de los últimos años.

Correa tiene que llevar a cabo –aunque recurramos a una frase manida- hasta las últimas consecuencias, las investigaciones de esas Fundaciones que han causado enormes perjuicios a la Perla del Pacífico, a Quito, que han servido solamente para enriquecer a conocidos clanes familiares y políticos, y que sin embargo se presentan como modelos de éxito administrativo.

El combate a la corrupción tiene que desarrollarse sin pérdida de tiempo, porque caso contrario, el régimen acabará deformándose y lo que sería lo más peligroso, haría fracasar esos cambios en los que se encuentra empeñado, al absorber los vicios y rutinas del pasado. Si no se actúa con firmeza, sensatez y temple, vendrá nuevamente el inmovilismo, el pueblo que todavía mayoritariamente apoya al gobierno y a quienes hacen mayoría en la Asamblea, perderá sus motivaciones internas, sus esperanzas, sus anhelos de cambio y será víctima de la hábil propaganda de sus seculares enemigos.

Las instituciones y nexos sociales anticuados requieren verdaderas renovaciones, pero esto solamente es posible conservando en esa línea a los partidarios de los cambios y neutralizando a los adversarios, que generalmente se encuentran en los más diversos estamentos sociales, pues en toda colectividad no faltan los individuos pasivos, “inertes”, socio-políticamente hablando, reacios a los desafíos de los nuevos tiempos, apegados a la rutina. Ahí hay que trabajar con talento, con las armas de la persuasión, con sabiduría estratégica, con firmeza en las cuestiones de principios, demostrando fehacientemente que el nuevo gobierno no es ni autoritario ni represivo ni viciado, como sí lo fue aquel responsable de innumerables muertes que causaron infinitas  desdichas a numerosas familias de ecuatorianos.

Recuérdese de los crímenes de Estado contra Consuelo Benavídez, los hermanos Restrepo, los miembros de “Alfaro Vive”,  la paliza a Diego Delgado, los atropellos a la prensa, el cerco a la Corte Suprema de Justicia con uniformados a caballo, las persecuciones implacables del “perro con hambre” a periodistas honestos, la rabiosa defensa a los banqueros corruptos –“ustedes saben que yo no me ahuevo”, decía en esa ocasión el ex dueño del país-, el increíble vocabulario soez de ese otro político, Jaime Nebot, que ahora se presenta como ¡defensor de la democracia, de los pobres, de los humildes y de Guayaquil!, cuando fue él quien lanzó esa infamante frase contra su colega de Congreso, Víctor Granda Aguilar: “Ven, ven para mearte en la cara…!”, amén de otras expresiones impublicables. Lástima que ahora no se acuerden de todas estas cuestiones esos periodistas entregados en cuerpo y alma a los eternos dueños del país.

Y hay que actuar con firmeza, sin temor, apuntando en donde más les duele a los vende patria –las faltriqueras llenas de dinero mal habido-; así no será fácil el retorno de los nostálgicos del pasado con sus mentiras, con sus fementidas promesas de luchar por los pobres y los olvidados.

Campeones del desparpajo

Con desvergüenza que provoca perplejidad, quienes todos estos años se han turnado en el poder: socialcristianos, demócrata-populares, los dirigentes de pacotilla de Sociedad Patriótica, que se entregaron en un santiamén a  la oligarquía, aquellos tránsfugas socialdemócratas que pactaron gustosos con el PSC, más los nuevos aspirantes a tomar el poder para su provecho y el de sus trincas, como los gerifaltes del PRIAN, con el poco lúcido Álvaro Noboa a la cabeza, los espectros políticos del PRE, ¡se llenan la boca de pueblo!, pero su conducta siempre ha marchado a contrapelo de las normas democráticas y de los anhelos populares.

Esos políticos que han representado y han servido obsecuentemente a las “galladas” más explotadoras de nuestra sociedad, que le han exprimido el jugo a las arcas del Estado, que han hecho enormes negocios para su propio beneficio, que jamás han respetado la soberanía de la Patria –vr. gr. la entrega sin beneficio alguno para nuestra nación de la Base de Manta a las fuerzas armadas del imperialismo estadounidense- y que con las transnacionales han compartido los mayores beneficios de la expoliación; todos ellos, durante la “noche neoliberal”, transformaron al Estado en un trapiche para extraerle el jugo, convirtiéndolo en bagazo, mientras privatizaban las buenas empresas públicas.

No obstante lo expuesto, el asunto es asaz complejo, porque igualmente políticos de fuertes tradiciones autoritarias, viejos caudillismos (recuérdese desde Ignacio de Veintemilla,  García Moreno, Plácido Caamaño, hasta Velasco Ibarra, Febres Cordero y, por supuesto, el mismísimo Nebot, que por regionalista nunca ha podido ser presidente), incluso de un decrépito machismo, han recurrido al inescrupuloso uso de funciones del Estado para el usufructo personal, para consagrar los privilegios de trincas y argollas  o para ejercitar venganzas contra los insumisos. Por lo mismo, todo esto constituye en conjunto un duro escollo para los cambios, pues lo anticuado se encuentra cimentado en una base objetiva dúctil: se modifica sutilmente, se maquilla y se adapta a lo nuevo para socavarlo desde adentro, como el topo al hacer sus túneles.
Marchas por el poder

Para empezar: los cambios cuando son verdaderos y reflejan las aspiraciones de amplios sectores populares, provocan la enconada resistencia de los grupos conservadores y las élites económico-políticas, cuyos conspicuos representantes se metamorfosean convenientemente, cambiándose de “tienda política”, cuando se percatan que los viejos partidos se encuentran a punto de colapsar. J. Nebot, por ej, de palabra niega al PSC, pero sigue utilizándolo para sus proyectos políticos; Cynthia Viteri, se desafilió del mismo; igual hicieron Xavier Neira y Marcelo Dotti; Maruri y Lucio Paredes están en otros “nuevos” partidos de derecha; O. Hurtado fundó una nueva organización; la DP se transformó en UDP, y así por el estilo. Son las estratagemas para mantener el statu quo, el dominio casi absoluto de las camarillas privilegiadas que viven de espaldas al pueblo.

En esta situación se dieron dos manifestaciones o marchas en Guayaquil: una a favor de Correa y su política, el 19 de enero y que convocó a una multitud estimada entre 80.000 a 100.000 personas, y otra, el jueves 24 del mismo mes, a favor de Nebot y los grupos plutocráticos guayaquileños. Debemos manifestar que los medios de comunicación partidarios de Nebot, de la derecha y de la plutocracia de la ciudad, ponderaron la gran acogida que habría tenido la marcha convocada por el alcalde y, obnubilados por la emoción, ¡cada cual dio un número diferente de participantes en dicha marcha!: el Sr. González de TC Televisión, canal vinculado a los hermanos Isaías, dijo que en la manifestación habían 300.000 personas; casi de inmediato la chiquilla que le siguió en el espacio informativo, dijo que eran 350.000; el Sr. Jorge Vivanco que escribe en “El Expreso de Guayaquil” y que antes tenía una posición progresista, estuvo algo más moderado y aunque se reveló fascinado y eufórico con el acto, dijo que había algo más de 200.000.
En cambio un periodista que labora para Radio Neerland, en entrevista a Ondas Azuayas, decía que fueron unos 60.000 los participantes, cifra que sin duda es la que más se aproxima a la realidad, ¡porque las dos marchas se dieron en el mismo escenario, en la arteria principal, 9 de Octubre, entre el Parque Centenario y el monumento a Bolívar!.

Nebot habló de municipalismo, se quejó del centralismo, viejo embuste que muy pocos creen en estos últimos tiempos, porque, insistimos, el problema del país ¡ha sido el bi-centralismo Guayaquil-Quito! Desde luego, ahora vuelven a acordarse de tal “centralismo”, pues cuando se trata de los aeropuertos de Quito y Guayaquil, se muerden la lengua y hacen mutis por el foro. Digno de preguntar: ¿acaso los grupos privilegiados de Guayaquil no han controlado todo este tiempo entidades como el Terminal Terrestre, el Aeropuerto “J. J. Olmedo”, ¡el petróleo que se extrae en nuestra Amazonía!, el negocio eléctrico (recuerden en manos de qué banquero estuvo este gran negocio), etc.? Sin embargo, por todos los males habidos y por haber, la oligarquía acusa al centralismo, pero,  amnésica como es, no recuerda que entre 1984 – 1988, ¡fue presidente de la república León Febres Cordero y gobernador del Guayas, Jaime Nebot Saadi! ¿Por qué en ese tiempo no se dijo nada del “centralismo” ni del “odiado” Estado?.
 
Maravillas de Malecón 2000

Jaime Nebot ha defendido con una gran vehemencia las Fundaciones, como si se tratara de las más extraordinarias instituciones que benefician a pueblos y ciudades, a la sociedad en suma; sobre todo se preocupa de que no sean afectadas aquellas controladas por los grupos oligárquicos de la ciudad-puerto. Por lo tanto, veamos únicamente una Fundación, considerada paradigmática por los grupos hegemónicos de Guayaquil: Malecón 2000.

Sobre el caso de esta Fundación existe una obra bien documentada, autoría del Arq. Fabián Patiño Crespo: “Codicia Insaciable. Cartas encubiertas del Malecón 2000” (Quito, 2006, 190 pp.). En la misma, en uno de sus subtítulos se anota lo siguiente que transcribimos textualmente para conocimiento de los lectores de “El Observador”:
 
“Es importante que la ciudadanía conozca que el proyecto Malecón 2000 es un plan sistemáticamente fraguado para beneficiar durante muchos años solo a un organismo privado con el usufructo de bienes que pertenecen a Guayaquil y al Estado Ecuatoriano sin beneficio alguno para Guayaquil ni para el país. Muchos proyectos se han efectuado por emisión de bonos que aumentan el peso de la deuda externa, con altos intereses y afectan a todo el país.

“Los perjuicios más graves del caso Malecón, son causados por el tiempo de 99 años de vigencia del contrato de “préstamo gratuito”. Durante un tiempo tan largo que eleva la cuantía de la riqueza privada y los perjuicios causados al Municipio de Guayaquil a valores inmensos de muchos miles de millones de dólares” (Op. Cit., pp. 7-8)

Resulta decepcionante que de este espinoso asunto ¡no haya dicho una sola palabra el alcalde de Guayaquil, quien, siempre arrogante, gusta hablar de “estatura ética”!
Más adelante se señala algo muy grave: “El Alcalde de Guayaquil Ing. León Febres Cordero CEDIÓ Y ENTREGÓ los bienes municipales al mismo Ing. León Febres Cordero como Presidente y Fundador de la Fundación Malecón 2000” (¡sic!)(Op. Cit., p. 8).

Digamos: ¡Qué desvergüenza, qué grotescas leguleyadas y que falta de ética a las que se ha recurrido para crear Malecón 2000, perjudicando a Guayaquil! Por otra parte, ¿conocería algo de estos turbios entretelones doña Eva García Fabre? Esta interrogante porque titula un artículo suyo “El correazo a las fundaciones”, en el libro editado por diario HOY, ¡en donde comparte sus reflexiones con Mauricio Pozo, ex Ministro de Economía de Lucio Gutiérrez y sobre todo con ese insigne polígrafo, teórico y político don Luis Almeida!, hoy por hoy nada menos que jefe de Información del diario HOY.  Solamente falta que en el Cuerpo de Redacción incluyan al eximio ensayista L. Gutiérrez, para que se complete la plana de colaboradores lumbreras de Sociedad Patriótica…

Pero prosigamos con las maravillas de Malecón 2000: “Si calculamos el costo del comodato, o cuantía del préstamo gratuito, podemos conocer el valor del perjuicio para Guayaquil. Solamente con una moderada estimación de avalúo de $37,12 millones de dólares, valor correspondiente al área de los bienes entregados para comercializar, y considerando un interés anual de 6%, el costo del préstamo gratuito en 99 años se eleva a más de $11.881 MILLONES DE DÓLARES y si, supuestamente, se lograra renovar el contrato a un total de 198 años como posibilita el contrato, el costo del perjuicio se elevaría a más de $3.8 BILLONES DE DÓLARES. Los perjuicios calculados se refieren sólo a la parte de los bienes del malecón autorizados para “comercializar”, y no incluyen el dinero público obtenido del Estado.
“El préstamo gratuito a 99 años concedido a la Fundación Malecón 2000 y la pretendida renovación a 198 años es un camino de premeditado enriquecimiento, utilizando los bienes de Guayaquil cedidos y entregados en una cuantía que llegará a superar, en miles de veces, el valor actual de los bienes supuestamente prestados. Esta entrega es incomparablemente más elevada que cualquier donación a perpetuidad…” (Op. Cit., pp. 80-81).

Pregunto: ¿qué han dicho los medios de comunicación al respecto, sobre todo aquellos de circulación nacional y esos canales que pertenecen a conocidos banqueros? ¡Nada! Jaime Nebot, que habla de municipalismo, de defensa de Guayaquil, que lanza sapos y culebras contra el “centralismo”, igualmente calla, creyendo que la verdad puede ocultarse por eternas memorias. ¡Así actúa la derecha!.    



 


ENCUESTA
Califique la actuación del Presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero
BUENA
MALA
PESIMA

resultados


  Copyright © 2004 PROCORP