La verdadera riqueza de un país se cuantifica en base a la cantidad y calidad de formas de vida que posee en sus diferentes habitats, y que son los generadores de la más cierta fortuna, como los alimentos provenientes de las plantas, los principios activos para la elaboración de los fármacos, colorantes vegetales, fibras, carbohidratos fermentables para la elaboración de alcohol; hojas, flores y frutos que exigen los diferentes mercados hoy globalizados. La fauna tan variada que encontramos en el Ecuador como 124 especies (spp) de colibríes, 1600 de pájaros, 6979 de mariposas y polillas, más de 600 variedades de peces, 411 de anfibios (Colombia cuenta con 585 spp), 369 mamíferos.(Brasil posee 423 spp) La flora es también riquísima, así tenemos más de 15.306 especies nativas, de éllas son 4173 las endémicas (únicas y propias del Ecuador). Los helechos son alrededor de 1300 y las orquídeas superan la cantidad de 4061 spp. ¿Cuál es la gracia?, pues que siendo un pequeñito país de sólo 260.000 Km2, que representa sólo el 0.17% de la superficie terrestre, en Sur América apenas mayor que Uruguay, Surinam y la Guyana francesa o equivalente al estado de Colorado en USA o a Gran Bretaña en Europa; tiene mayor biodiversidad que países absolutamente más grandes como son Estados Unidos (34 veces) , Cánada (3 veces), Brasil (32 veces), Colombia (5 veces) o cualquier país europeo. El milagro está determinado por la posición ecuatorial atravesada por los colosos andinos que determina un territorio revestido de estribaciones con un rango de alturas que va desde el nivel del mar hasta las nieves perpetuas del colosal Chimborazo, (lamentablemente hoy degradado por los deshielos globales sumados al grisáceo color de la ceniza del Tungurahua). Vale destacar que la zona más rica en diversidad biológica se encuentra situada entre los 1000 y 2500 metros sobre el nivel del mar. El Ecuador forma parte del bloque geopolítico sudamericano según el analista internacional Isaac Bigio, constituido por 17 millones de kilómetros cuadrados que alberga el 27% de agua dulce del planeta, ocho millones de kilómetros cuadrados de bosques, recursos comprobados de gas y petróleo para un siglo y el liderazgo mundial en la producción de muchos productos alimenticios. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el continente sudamericano es una de las zonas más valiosas en términos de biodiversidad del planeta: la mayor diversidad florística del mundo se encuentra en la región, así posee 90.000 especies de plantas vasculares (Ecuador: sobre 15.300 spp, equivalente al 17%), comparadas con las 30.000 especies en el África Sub Sahariana y las 35.000 de Asia Tropical, Australia y el Pacífico. Así también la UICN cita a la cordillera de los Andes como el mayor albergue de aves de todo el mundo. Colosos de biodiversidad Según la misma IUCN, en Sudamérica encontramos varios “hot spots”, es decir ecorregiones de alta biodiversidad representados por los Andes Tropicales, la gran zona chocoana en la costa pacífica (Colombia y Ecuador), Brasil, el tramo central de Chile y Tierra de Fuego en el extremo austral de Sudamérica. El Biólogo Norman Myers menciona que estas regiones de alta biodiversidad ocupan menos del 5% de la superficie terrestre y contienen alrededor del 50% de las especies del globo. Aquí se encuentra Ecuador, compartiendo esta honrosa calificación con Colombia, Brasil y Perú, y el sur de Venezuela, área considerada como potencia en los mayores negocios del siglo XXI como son la biotecnología y el biocomercio, generando la materia prima para las industrias farmacéuticas, cosméticas y alimenticias. Climas Todos los climas del mundo están presentes en el Ecuador, ello influye en poseer todos los tipos de vegetación y obviamente en la gran diversidad florística. Esto es determinado por la ubicación ecuatorial, la duración del día cambia muy poco durante el año, siendo aproximadamente 12 las horas con luz solar. La temperatura es más o menos constante para cada región y naturalmente disminuye según la altitud en 0,5ºC por cada 100 metros en elevación de las montañas andinas. La corriente marina fría de Humboldt se mueve hacia el norte a lo largo de la costa de Chile, Perú y sur del Ecuador y gira hacia el occidente alrededor de la línea ecuatorial hasta más allá de Galápagos. La segunda corriente cálida ecuatorial se mueve hacia el sur desde el Golfo de Panamá, a lo largo de la costa del Pacífico de Colombia y se encuentra con la corriente de Humboldt cerca de la línea ecuatorial en la costa norcentral del Ecuador. La corriente de Humboldt trae aridez sobre la costa adyacente, cuando el aire frío oceánico pasa sobre la masa terrestre que es relativamente más caliente. Se producen cielos nublados y garúa, inmensas nubes que cubre la mayor parte de la costa sureña. La corriente calida trae aire húmedo y lluvias, usualmente llega hasta más al sur de la línea ecuatorial, entre diciembre y abril, concordando con el período de lluvias del litoral. Guayaquil recibe 1000 mm/año de lluvia, en San Lorenzo al norte la lluvia alcanza los 5.000 mm/año. En la amazonía la precipitación es relativamente constante durante todo el año, los bosques permiten un reciclaje de humedad por evapotranspiración. Situación de los bosques en el Ecuador Nuestro País se caracteriza por su vasta riqueza de recursos naturales y diversidad de ecosistemas boscosos, pero también por los altos índices de deforestación. Según el Centro de Levantamientos Integrados de Recursos Naturales (CLIRSEN), entre 1991 y 2000, Esmeraldas perdió 3.897,15 kilómetros cuadrados de bosque húmedo tropical. Esto es la quinta parte de su territorio (15.994 kilómetros cuadrados). El área deforestada es del tamaño de la provincia de Tungurahua o Cañar. Todos estos elementos confluyeron para que Ecuador desde 1995 figure en el noveno puesto entre los países con altas tasas de deforestación, de acuerdo a un informe de 2006 del CLIRSEN.“La deforestación es producto de fuerzas ecológicas, económicas, sociales, culturales y principalmente de políticas que apuntan a soluciones temporales y facilistas en sacrificio del bosque tropical”.Se estima que Ecuador deforestó en los últimos 40 años el 50 % de sus bosques. “En 1960 había 16 millones hectáreas de bosques, hoy quedan ocho millones”.Una investigación de Nicolás Breilh, estudiante de Antropología Cultural de la PUCE, señala que desaparecen entre 140.000 y 300.000 hectáreas de bosques por año. “Aparentemente Ecuador es el que más deforesta de los países de la cuenca amazónica, considerando su área y el número de hectáreas deforestadas. Se da en las regiones más productivas, bosques primarios, patrimonio forestal estatal, territorios indígenas y posesiones campesinas”.Lo irónico es que se reforestaron apenas 163 mil hectáreas, según Fundación Natura. Consecuencias Los efectos generados por la desaparición de los bosques son apocalípticos, junto con ellos se va toda la vida albergada durante los últimos 8 millones de años, es decir luego de la última glaciación. El proceso evolutivo fue agresivo y costoso y produjo toda la cadena biótica expresada en las múltiples formas desde las elementales bacterias hasta los más complejos mamíferos o los gigantes vegetales, sin descuidar a los fabulosos musgos que se constituyen en los únicos seres capaces de trasformar la roca en minerales útiles para el crecimiento de las plantas superiores. Desaparecen los bancos de agua y se incrementan las escorrentías y la erosión. Riqueza orquideológica En los bosques crecen muchas plantas epífitas, y entre ellas las hermosas orquídeas que en el Ecuador están en todas las alturas geográficas y son desde tan pequeñas como cabezas de alfiler hasta grandes como una mano humana. Las hay en todas los colores y formas, su flores duran desde un solo día hasta 2 o 3 semanas. Se estima que el Ecuador posee el 15% de las orquídeas del planeta y obviamente es la familia más abundante en el reino vegetal. Ellas se pierden con la acción depredadora, la piromanía, el avance de la frontera agrícola, la ganadería, etc. La reproducción artificial in Vitro es una única arma lícita y moral que permite salvar a las orquídeas y reproducirlas para su disfrute, así como la obtención de híbridos que resultan de polinizar dos especies afines y producir flores nuevas en forma, tamaño y color a las de sus padres. |