El único deportista que le ha dado a Ecuador una medalla olímpica, tres campeonatos mundiales y tres títulos panamericanos, en marcha, se llama Jefferson Pérez Quezada. Nacido en Cuenca, sueña con estar presente en los V juegos olímpicos. Tiene 33 años de edad, su última medalla lo obtuvo el 26 de agosto del 2007, en el mundial de Osaka (décima medalla mundial y séptima de oro). Esa competencia le dejó secuelas muy fuertes, sus músculos “literalmente” se rompieron, confesó su hermano Fabián, mientras esperábamos al marchista para la entrevista pactada con El Observador, en una de las oficinas donde funciona su centro de operaciones empresariales (en los tres puentes). Si mi hermano Jefferson va a los juegos olímpicos, irá con la decisión de triunfar. El tiempo lo dirá…?. Esa misma ilusión, ese mismo sueño, tienen los más de 13 millones de ecuatorianos, sin embargo, no se lo puede presionar, “vamos a proteger primero al ser humano”, aseguró Fabián.
¿Qué espera de su hermano Jefferson en el 2008?. Que pueda culminar de manera exitosa su carrera deportiva de 20 años. Si por los inconvenientes físicos que está padeciendo no puede terminar su carrera, tendrá que pasar a la segunda etapa que es la académica y de aporte social a la comunidad. Y mientras nos contaba sobre las actividades empresariales que han emprendido en el campo de la construcción, el mercadeo deportivo y próximamente más novedades, se interrumpe el diálogo para saludar con el campeón olímpico, que llega cargado de sencillez y humildad. Hola Jefferson, ¿cómo está su salud?. Mi organismo padece una sobrecarga fisiológica, está sufriendo un desgaste acelerado. He sufrido martirios más difíciles que no han salido en los medios. Estamos intentando encontrar los mecanismos adecuados para una recuperación, considerando llegar a los juegos olímpicos. Todo es un proceso. Le entiendo. ¿Cuáles son sus sueños, aspiraciones?. Soy un ecuatoriano igual a todos. Jamás he pedido que vivan de mis triunfos, que los ecuatorianos busquen sus propias metas, anhelos, sueños. Si quieren que les de más, denme a cambio el título de cero corrupción en el mundo. O que Ecuador sea el más democrático del mundo. Si no logro recuperarme me retiraré feliz, si puedo participar en las próximas olimpiadas, también estaré feliz. Si no logra recuperarse, pasará a vivir la segunda etapa, la de académico y lider social, verdad?. Son responsabilidades diferentes. En el deporte se representa al país; en lo social, implica opinar y sugerir a la población qué camino tomar. Reitero (porque imagino su siguiente pregunta), no me llama la atención la política. Por ejemplo, Gandhi, fue un líder social, logró cambiar la actitud de una nación, de su gente, fue y sigue siendo ejemplo de inspiración. Se habla ya de su despedida en el presente año. ¿Qué opina Usted?. Me andan haciendo despedidas desde hace mucho tiempo. La mejor despedida será cuando diga gracias. Mi cuerpo me está pasando la factura por caerme y continuar, Creo que esforcé mucho mi organismo. Si Dios me da la oportunidad de recuperarme y estar en los juegos olímpicos, el riesgo sería que después de 6 u 8 años, tenga que utilizar apoyos (bastones), para poder doblar ciertas articulaciones.
¿Cuál es su criterio sobre el trabajo que está realizando el gobierno nacional?. Es el inicio de un cambio lleno de esperanzas, La esperanza debe ir matizada con el trabajo diario, cumpliendo de manera eficiente para las futuras generaciones. En todo momento de incertidumbre tendremos varios caminos, pero lo más importante, es cómo vayamos a salir con las reformas en la Asamblea Constituyente. Más importante es reordenar los elementos. Me explico: dentro de un orden de elementos existía desigualdad en la pirámide. Si nuevamente cometemos los mismos errores, no nos servirá de mucha esta “revolución”. Yo siempre entreno para ganar, la única diferencia es que yo tengo mucha fe en todos nosotros. Para terminar Jefferson. Qué opina del Presidente Rafael Correa?. El presidente creo que tiene en una mesa un gran pedazo de mantequilla, y en sus manos tiene un cuchillo caliente. Si él puede hacer una distribución adecuada, con la mano firme y noble, para cortar en partes iguales, quedará una distribución muy interesante; pero si al momento de cortar se deja anular y no observa, ya sea porque no le permiten o por pedantería, y aplasta todo, no servirá de mucho, y eso lo sabremos en pocos años. |